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La felicidad, como promesa de vivir de una determinada manera, es una técnica para dirigir a las personas

Sarah Ahmed, autora de La Promesa de la Felicidad

Antes de nada, definamos el término. O más bien, definamos cuál es el uso más común del término:

  1. f. Estado de grata satisfacción espiritual y física.
  2. f. Persona, situación, objeto o conjunto de ellos que contribuyen a hacer feliz. Mi familia es mi felicidad.
  3. f. Ausencia de inconvenientes o tropiezos. Viajar con felicidad.

Es decir, uno es feliz cuando se satisface espiritualmente encomendándose a la Virgen de la Macarena, cuando se come un Doble Whopper con patatas fritas, tiene felicidad cuando una persona situación u objeto suman mucho o cuando te vas de viaje a Gijón y te hace buen tiempo. Hasta aquí pues guay.

El problema es que todos estos fenómenos son caducos y la tolerancia aumenta con el uso. La misa se acaba, tu hijo re-descubre la heroína, la rueda del coche se pincha, alguien devora la última patata frita.

Ciudadanos comprometidos con la búsqueda de la felicidad

¿Qué hacemos ante semejantes desgracias? Rezamos más rosarios, intoxicamos más hijos, reparamos más ruedas y ordenamos más hamburguesas. Todo ello para sentirnos exactamente igual que al principio. ¿Lo pillas? Es perseguir una zanahoria atada al extremo de un palo

Recuerda la palabra clave de la primera acepción: SATISFACCIÓN.

Entonces… ¿Estamos condenados a una existencia desgraciada, miserable y superficial en la que nunca nos hallaremos complacidos, hermano? Tengo una buena noticia y una mala que darte.

LA MALA (hay que empezar siempre por la mala): Si compras la versión prostituida, sidosa y fétida que nos has vendido, estás jodido.

LA BUENA: Existe una alternativa contra-intuitiva y anti-evolutiva para llevar una buena vida con sentido.

Y ahora, como siempre, una relación de material escrito por una selección de all-star que saben mucho más que yo del tema y que pueden ayudarte a salir del engaño:

  • La web de Marina Díaz, de psicosupervivencia, que practica Terapia de Aceptación y compromiso (ACT), una forma de atacar la vida basándose en valores y no en acumulación de placeres.
  • Toda la tradición filosófica de los estoicos, que eran unos tipos estupendos aficionados a una vida virtuosa y a la búsqueda de la mejor versión de uno mismo sin temer al sufrimiento.
  • Mis cositas de Facebook sobre la materia https://www.facebook.com/noseasfelizpuntocom

Dicho esto, si te viene bien, pásate de vez en cuando para que te cuente más cosas sobre la eudaimonía. Ahí lo dejo.

Un abrazo.